Discurso ante el Consejo Europeo, Martin Schulz, 27.06.13

Discurso ante el Consejo Europeo, 27 de junio de 2013

Martin Schulz, Presidente del Parlamento Europeo

– Solo es auténtico el discurso pronunciado –

Señoras y señores:

Las ciudadanas y los ciudadanos están perdiendo progresivamente la confianza en la capacidad de actuar y en la voluntad de actuar de las instituciones democráticas. Al inicio de la crisis, se hizo una promesa: teníamos que salvar a los bancos con el dinero de los contribuyentes, pero a cambio de ello se haría todo lo necesario para impedir que se repitiera una crisis así.

Las ciudadanas y los ciudadanos han cumplido: apoyan a los bancos con los ingresos fiscales y ofrecen solidariamente garantías a otras naciones. En muchos países de Europa han tenido que aceptar drásticos recortes de salarios y pensiones. Se han rebajado los salarios mínimos. Se han eliminado derechos de los trabajadores. El desempleo ha aumentado de manera explosiva. Puede que los programas de saneamiento sean necesarios, pero algunos de ellos son socialmente desequilibrados. Las ciudadanas y los ciudadanos han corrido con los costes de la crisis.

¿Qué ha sido, en cambio, de las promesas hechas en las cumbres del G-20 y en las reuniones del Consejo Europeo? ¿Qué se hizo de todas las promesas de someter de nuevo los productos y los mercados financieros a regulación y controles; reducir el tamaño de los bancos sistémicos; imputar a los especuladores la parte que les corresponde de los costes de la crisis; y reactivar de nuevo la economía? De tales medidas se ha hablado tan a menudo que podría dar la impresión de que hace tiempo que se están aplicando. Pero ¿es eso cierto?

Permítanme tratar algunos asuntos que se han convertido en la prueba determinante para nuestra credibilidad.

Primera prueba para nuestra credibilidad: la unión bancaria.

El Parlamento Europeo está extremadamente preocupado por los retrasos de la unión bancaria, porque con la unión bancaria se deben alcanzar tres objetivos:

– supervisar mejor el sector bancario;

– no tener ya que rescatar con ingresos fiscales bancos inviables, por miedo a provocar un efecto dominó.

– romper el fatídico círculo vicioso de deuda bancaria y deuda pública.

Solo con la unión bancaria conseguiremos recobrar la confianza, llevar la tranquilidad a los mercados y contribuir a un desarrollo económico sostenible y al crecimiento. A quien todavía albergue dudas acerca de la urgente necesidad de estos instrumentos, le sugeriría que escuchase las grabaciones de conversaciones telefónicas internas del Anglo-Irish Bank que se han publicado estos días. Estas conversaciones grabadas son testimonio de cinismo, orgullo desmedido y arrogancia. Ante los grandes sacrificios del pueblo irlandés y la solidaridad de las ciudadanas y los ciudadanos de la UE, es verdaderamente repugnante ver cómo estos banqueros se dedicaron sin escrúpulo alguno a obtener el máximo beneficio propio a expensas de la sociedad y constatar hasta qué punto se consideraban por encima de la ley. ¡Sin reparo ninguno, estos banqueros se mofan de la buena fe del Estado!

Esta madrugada los ministros de Hacienda de la UE han alcanzado por fin un acuerdo sobre la liquidación de bancos inviables. Tras el persistente bloqueo, llega por fin una buena noticia. Pero es sorprendente la falta de ambición que se observa: en lugar de romper de una vez por todas el círculo vicioso entre deudas de los bancos y deuda pública, solamente se atenúa la vinculación existente entre ellas. Apoyamos la imposición de pérdidas (bail-in) a accionistas, titulares de deuda bancaria y titulares de depósitos superiores a 100 000 euros con arreglo a una sucesión de responsabilidades. Sin embargo, carece de sentido diluir a continuación este acuerdo mediante excepciones nacionales.

Por ello, el Consejo puede prepararse para unas duras negociaciones con el Parlamento Europeo, pues garantizaremos que en adelante no sea posible rescatar bancos con dinero de los contribuyentes, que las ciudadanas y los ciudadanos de la UE disfruten todos de la misma seguridad jurídica y que la arbitrariedad en la regulación no ponga en peligro el mercado interior.

También por lo que se refiere a la recapitalización directa de bancos por el Mecanismo Europeo de Estabilidad, nos preocupan los posibles retrasos. Ya hace un año, en junio de 2012, los Jefes de Estado de la zona del euro acordaron aquí en Bruselas la recapitalización de bancos por el MEDE. En diciembre de 2012, se comprometieron a acordar en el primer semestre de 2013 un marco operativo a tal efecto. Sin embargo, no fueron tan ambiciosos como exigía la envergadura real del problema: se preveía poner a la disposición del MEDE 60 000 millones de euros para recapitalizar bancos, cuando, según estimaciones serias, los créditos impagados suponían ya más de 1 billón de euros.

Si estos instrumentos propios de una unión bancaria ya hubieran estado disponibles, quizás podría haberse evitado la crisis de Chipre. Que se hundan bancos en un Estado miembro es un problema de todos los europeos; por eso necesitamos soluciones europeas.

Segunda prueba determinante para nuestra credibilidad: las inversiones en crecimiento y empleo. También en junio de 2012 decidieron ustedes un Pacto de Crecimiento y Empleo dotado con 120 000 millones de euros, que en el Parlamento Europeo acogimos con viva satisfacción y apoyamos. ¿Dónde están los resultados concretos del Pacto? ¿Dónde están las pruebas de su transposición en los Estados miembros? La UE no es un Estado federal, sino que depende de que las soluciones que se hallen a nivel comunitario sean aplicadas por ustedes, los Jefes de Gobierno, en sus respectivos Estados. ¿Dónde están las transposiciones? Le hago está pregunta también a la Comisión: ¿dónde están las medidas concretas? Esperamos que del hecho de que hasta hoy no se hayan recibido cifras en la Comisión no haya que deducir que no ha habido flujo de fondos. Como legisladores, tampoco sabemos si se desembolsaron importes ni a qué se dedicaron, si es que se desembolsaron. No parece tratarse de un paquete coyuntural de una pieza con un volumen de 120 000 millones de euros, sino de un mosaico de medidas ya existentes y medidas futuras. Esto me trae a la memoria el destino del Plan Europeo de Recuperación Económica, una iniciativa de la Comisión del año 2008, con el que la UE y los Estados miembros iban a aportar de inmediato una inyección de recursos de 200 000 millones de euros. Solamente 5 000 millones saldrían del presupuesto de la UE y se liberarían para las redes transeuropeas de energía y para inversiones en infraestructuras de banda ancha. Estos importes se comprometieron, sí, pero de hecho apenas se presentaron cifras reales referentes a proyectos reales, pues los créditos de pago puestos a disposición en los últimos años se dedicaron habitualmente a otros fines. En resumen, la ejecución del Plan de Recuperación puede calificarse de modesta. ¿Conocerá la misma suerte el plan de inversiones que han decidido ustedes hoy?

En vista de estas experiencias, me permitirán ustedes que les exhorte ahora a abordar con energía y seriedad la iniciativa en favor del empleo juvenil, pues la lucha contra el desempleo juvenil es la tercera prueba determinante para nuestra credibilidad.

Ya en mi primer discurso del 31 de enero de 2012 ante el Consejo Europeo les señalé que había cinco millones de jóvenes de entre 15 y 24 años sin empleo y que pesaba sobre toda una generación de jóvenes la amenaza de no tener perspectivas de futuro.En la siguiente cumbre anual, el 2 de marzo de 2012, también apelé a ustedes paraque destinaran rápidamente recursos a medidas de formación y cualificación, para no desperdiciar el talento y la motivación de esta generación. Una y otra vez les he instado a ofrecer garantías de empleo o puestos de aprendizaje en colaboración con los interlocutores sociales y a mejorar la movilidad en el mercado interior mediante el reconocimiento de cualificaciones y la enseñanza de idiomas. No puede ser que los jóvenes paguen con sus perspectivas vitales una crisis que no han provocado.

En enero, el Parlamento Europeo se pronunció una vez más, por una amplia mayoría de 546 votos, en favor de la introducción de una Garantía Juvenil, como ya habíamos hecho en julio de 2010 y en mayo de 2012. Tras un lapso de angustia que se ha prolongado durante año y medio, también el Consejo Europeo ha observado que estamos ante un gravísimo problema. El hecho de que ustedes se hayan pronunciado a favor de introducir una Garantía Juvenil y se propongan destinar 6 000 millones de euros a la nueva iniciativa en favor del empleo juvenil es un principio. Pero como todos sin duda sabemos, estos 6 000 millones se gastarán sin surtir mayor efecto.Según estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo, son necesarios 21 000 millones de euros para llevar a la práctica efectivamente la Garantía Juvenil.Por ello, queremos destinarle más recursos y redistribuir los fondos estructurales disponibles, así como hacer posible que se utilicen en su integridad los 60 000 millones de euros que ya ha movilizado el BEI en el marco del Pacto de Crecimiento y Empleo. Últimamente, estos planes permiten traslucir cierta esperanza de que el BEI pudiera ser una nueva varita mágica para multiplicar el dinero. Otros temen que con ello el BEI pierda su calificación de triple A. En estos debates, no debemos perder de vista que el BEI no es un banco normal. El BEI, como banco público de fomento, debe tener capacidad de actuar y, precisamente, colmar los huecos que deja la concesión de créditos por los bancos normales.

Señoras y señores:

No tenemos más tiempo que perder. Tenemos que actuar ya. Nosotros, los diputados europeos, hemos insistido por ello en que los 6 000 millones de euros ya previstos se utilicen en los primeros años del marco financiero plurianual. En esto estamos de acuerdo con ustedes. Para hacer posible esta medida, hemos presionado en favor de laflexibilidad en el marco financiero plurianual. Sin embargo, hasta hoy nos han negadoprecisamente ustedes esta flexibilidad en las negociaciones presupuestarias en curso.Esta mañana, felizmente, hemos encontrado una solución. Como ven, esta flexibilidad no consiste meramente en detalles técnicos menores, sino que determinará si somos capaces de actuar con urgencia a nivel europeo a la hora de plantear soluciones parasalvaguardar las necesidades vitales de nuestros ciudadanos.

Por supuesto que el problema no se resolverá solo con destinarle 6 000 millones de euros. Lo que nosotros, como generación de políticos en activo, debemos a esta joven generación, son ideas inteligentes, valentía y una actuación resuelta, y crear crecimiento de una vez, pues la medida más eficaz para crear puestos de trabajo es el crecimiento económico.

En numerosas cumbres han hablado ustedes sobre medidas. Aplicarlas rápidamente es la cuarta prueba determinante para nuestra credibilidad.

– Primera medida de crecimiento: el fortalecimiento del mercado único de servicios y la economía digital. La oferta de servicios transfronterizos, especialmente la de las PYMEs, sigue siendo insuficiente debido a las trabas burocráticas. Aunque la Directiva sobre servicios se ha transpuesto en todos los Estados miembros, en muchosde ellos subsisten normas nacionales incompatibles con la Directiva. ¿Cómo podrán arreglárselas las PYMEs con una legislación tan dispar? ¿Cómo van a estar motivadas para ampliar su oferta en un plano transfronterizo y reactivar con ello la economía? Esto mismo se aprecia en la economía digital: la plena aplicación de la Agenda Digital podría aumentar el PIB de la UE en un 5 % en los próximos años, como ha dicho el Presidente Barroso poco antes de esta cumbre. ¡Tenemos que aprovechar esta gran oportunidad!

– Segunda medida de crecimiento: acuerdos de libre comercio, por ejemplo, con los Estados Unidos. El acuerdo de asociación transatlántica en materia de comercio e inversión puede contribuir a crear puestos de trabajo estables a ambos lados del Atlántico y a impulsar el crecimiento económico sin recurrir a ingresos fiscales. Según estimaciones de la Comisión, tal acuerdo podría suponer para la UE hasta 2027 un incremento anual del PIB del 0,5 %.

– Tercera medida de crecimiento: Debemos dar prioridad absoluta al fomento específico de las pequeñas y medianas empresas,, pues representan el grueso de los puestos de trabajo en Europa. El acuerdo sobre el programa COSME concluido la semana pasada por el Parlamento y el Consejo es un paso hacia adelante. Con un presupuesto de 2 300 millones de euros para el periodo 2014-2020, previsiblemente recibirán apoyo 40 000 PYMEs cada año y se crearán 30 000 puestos de trabajo. No obstante, los diputados esperaban un presupuesto más elevado. El 99 % de las empresas europeas son PYMEs: las PYMEs son el motor de la economía europea. Por ello, en el futuro debemos ser más valientes a la hora de apoyar a nuestras PYMEs y considerarlas como una parte fundamental de la solución a nuestros actuales problemas económicos. Un programa de la UE para las PYMEs, que podría lanzarse a través del BEI, sería una medida muy oportuna y adecuada para los emprendedores de España, Grecia y otros países, y permitiría hacer realidad muchísimos proyectos prometedores en sectores de futuro como las energías renovables o las infraestructuras médicas.

– Cuarta medida de crecimiento: restablecimiento del flujo crediticio normal. Precisamente las empresas de los países más afectados por la crisis encuentran serias dificultades para acceder al crédito y, cuando logran obtenerlo, pagan con frecuencia tipos de interés dos o tres veces más altos que las empresas de otros países de la UE. Esto merma la competitividad de estas empresas y además echa a perder lo conseguido con la reducción de los costes laborales unitarios.

El BCE, por su parte, debe velar por que su política de dinero barato beneficie efectivamente a la economía real. Y el BCE junto con el legislador europeo deben contribuir en mayor medida a que los bancos, rescatados en parte con dinero público, repercutan realmente los bajos tipos de interés en las PYMEs, en lugar de dedicar este dinero en exclusiva a lucrarse desmedidamente con inversiones seguras y también con especulaciones a costa de los ahorradores europeos. ¿Hasta cuándo seguiremos tolerando este comportamiento?

Señoras y señores:

El Parlamento Europeo está muy preocupado ante el nuevo aplazamiento de las decisiones sobre la futura reforma de la Unión Económica y Monetaria. También aquí está en juego nuestra credibilidad. Los diputados europeos me han pedido también que les transmita la gran preocupación que les causa ver que hasta ahora no se ha iniciado la reflexión sobre la obligación democrática de rendir cuentas en la unión económica y monetaria. Estamos convencidos de que en una Unión Económica y Monetaria sólo se podrán tomar decisiones legitimadas democráticamente y correctasmediante el método comunitario…

En este contexto, desearíamos recordarles una vez más que, según los Tratados, el Consejo Europeo no tiene ninguna prerrogativa de iniciativa legislativa. No es su cometido impartir instrucciones a la Comisión sobre la forma y el contenido de iniciativas legislativas. Esta facultad que se ha arrogado el Consejo Europeo estávaciando de contenido nuestro modelo de división de poderes y, con ello, nuestra democracia europea.

Me dirijo a usted, Presidente Barroso: es la labor de la Comisión presentar iniciativas legislativas. Instamos expresamente a la Comisión a que presente un catálogo de medidas de convergencia que permita crear un robusto pilar de política social en laUnión Económica y Monetaria. El Parlamento Europeo lleva pidiendo desde hace tiempo el refuerzo del pilar de política social. Seguiremos luchando por este pilar en interés de nuestras ciudadanas y nuestros ciudadanos

Desearía insistir de nuevo ante ustedes en que también el Mecanismo Europeo de Estabilidad debe gestionarse por el método comunitario y en que deben rendirse cuentas al respecto al Parlamento Europeo, como se nos garantizó por escrito. También la participación de la UE en la troika debe estar sometida al control democrático del Parlamento Europeo.

Señoras y señores:

He tomado nota de que tienen ustedes la intención de fijar en junio de 2014 las orientaciones estratégicas para la planificación legislativa del espacio de libertad, seguridad y justicia y adoptar con ello una decisión sobre la continuación del Programa de Estocolmo. El Parlamento Europeo está muy preocupado por la fecha elegida, pues esta importante decisión se tomará en pleno periodo electoral. Espero que ustedes estén de acuerdo conmigo en que debe darse al Parlamento Europeo,como colegislador, la posibilidad de participar adecuadamente en esta planificación legislativa y confío en que encontraremos una solución en este sentido.

Señoras y señores:

Esta mañana, el Presidente Barroso, el Primer Ministro Kenny y yo mismo hemos logrado elaborar un compromiso sobre el marco financiero plurianual. Es una buena noticia para la ciudadanía y las empresas europeas. Gracias a la insistencia del Parlamento en la flexibilidad, el acuerdo sobre el marco financiero plurianual supone que finalmente fluirán los fondos prometidos a las ciudadanas y los ciudadanos europeos. También se ha conseguido prever más recursos en 2014 y 2015 para prioridades nuestras como son la lucha contra el desempleo juvenil, la investigación y las inversiones en pequeñas y medianas empresas, aumentando al mismo tiempo el margen de actuación para añadir más recursos en 2016. Esto es una prueba de nuestra credibilidad. Agradezco a los participantes en las negociaciones el empeño que han demostrado. Ahora les corresponde a ustedes velar por que este compromiso reciba el apoyo del Consejo y por que el presupuesto rectificativo quede resuelto de manera vinculante antes del 9 de julio.

Muchas gracias por su atención.

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