Todos, Miquel Roca i Junyent, La Vanguardia, 29.10.13

Todos

MIQUEL ROCA I JUNYENT
LA VANGUARDIA, 29.10.13

Catalunya está viviendo unos momentos decisivos de su historia; se está decidiendo cómo será su futuro. Momentos de grandes ilusiones, de fuertes responsabilidades y de incertidumbres e inquietudes. El pasado nos recuerda que en momentos semejantes no hemos sabido administrar bien la ambición colectiva al servicio de un proyecto estable y de futuro. Los adversarios lucharon en contra, pero seguramente nosotros cometimos errores. Esta vez ha de salir bien. Y esto quiere decir que lo hemos de hacer entre todos. Todos los que quieran trabajar por este futuro de una Catalunya respetada en su propia identidad nacional han de poderlo hacer. Desde la moderación, también; si los moderados quedan excluidos, el proyecto colectivo se debilitará y el proceso se resentirá. El equilibrio entre el seny i la rauxa ha sido el ADN del país. En un momento histórico ni los moderados ni la moderación pueden quedar al margen. La integración de todas las actitudes comprometidas con el proyecto puede hacerlo imbatible. Nadie tiene derecho a excluir a nadie del pacto básico de preservar, fortalecer y relanzar la identidad nacional del país. Esto comportará escuchar y pactar, respetar visiones diferentes y propuestas no coincidentes. Sería triste que reserváramos para momentos de resistencia la voluntad de entendimiento que los momentos de progreso y avance reclaman.

La moderación ha de ser escuchada, y los moderados, respetados. La catalanidad no sólo no lo excluye, sino que lo ha definido como una de sus bases de identidad. El pacto es moderación, el diálogo también. Unos, muchos, marcan objetivos; la moderación se plantea el “cómo” hacer que en el proceso se integre a la mayor base social. No sobra nadie; sería un error creer lo contrario. Y una gravísima responsabilidad que esto fuera el resultado de una exclusión querida o provocada. Hay un enorme depósito de ilusión, y de preocupación. Es lógico; la historia no nos lo pone fácil. Por esto debemos hacerlo entre todos: los moderados también. Y sin abandonar la ambición. En Catalunya hay tanta ilusión y ambición como tradición de servirla colectivamente. Sumando y no restando. No ha sido sumando como nos hemos equivocado históricamente; restar no nos ha ayudado nunca. Todos: los moderados también.

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