Hay margen, editorial de La Vanguardia, 22.12.13

Hay margen

EDITORIAL DE LA VANGUARDIA, 22.12.13

El 73,5% de los catalanes es partidario de que se convoque una consulta como la recientemente acordada por el presidente de la Generalitat, Artur Mas, con diversos partidos del arco parlamentario catalán (CiU, ERC, ICV-EUiA y CUP), con fecha del 9 de noviembre del 2014 y una doble pregunta que invita a una cierta ambigüedad, según la encuesta que nuestro diario publica hoy. Hay ganas de votar, pero el 67% considera que si el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ofrece un acuerdo para mejorar sustancialmente el autogobierno de Catalunya, el Govern de la Generalitat debería negociar. El ánimo pactista de la sociedad catalana sigue inamovible. Hay margen. Un estrecho margen.

Si la consulta se celebrase en los términos pactados por un conjunto de fuerzas políticas que suman 87 de los 135 diputados del Parlament, los partidarios del Estado independiente (respuesta sí-sí) alcanzarían el 44,90%: es decir, serían mayoría pero no superarían el 50% de los votantes. Frente a esa mayoría limitada, un 36,57% se opondría a cualquier modificación del actual estado de las cosas, con un no inicial. Un exiguo 8,4% apoyaría la primera parte de la pregunta, sin defender la independencia. Por tanto, los contrarios a la independencia (contrarios con rotundidad y contrarios con matices) sumarían un 44,99%. Retrato de Navidad del 2013: la sociedad catalana, dividida en dos mitades casi idénticas. Retrato con un matiz importante; el apoyo a la independencia se reduciría al 40,99% si comportase la salida automática de Catalunya de la Unión Europea tal como han advertido relevantes portavoces de Bruselas. No es un matiz menor.

Así de complejo es el cuadro de la sociedad catalana, según la encuesta realizada por la empresa Feedback para La Vanguardia -cuya primera parte publicamos hoy- a partir de una muestra recogida entre el 16 y el 19 de diciembre, días inmediatamente posteriores al acuerdo político sobre la doble pregunta y la fecha de la consulta.

El apoyo al referéndum sobre la independencia ha descendido de un 84,1% (encuesta de octubre) al 73,5% recogido ahora, dos meses después. Y un 52,7% no cree que finalmente se pueda celebrar la consulta, a la cual se oponen tajantemente Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba, en nombre de las dos principales fuerzas políticas españolas. Ello no es es óbice para que un 74,7% valore muy bien o bien el acuerdo de los partidos catalanistas favorables a la consulta.

La complejidad del cuadro se proyecta en las expectativas de voto de los partidos si se convocasen elecciones ahora. Se mantiene un empate técnico (36-37 diputados) entre ERC y CiU -con ligera ventaja para los republicanos-; se produce un importante ascenso de Ciutadans (de 9 a 18 diputados) en detrimento del PSC (16) y, sobre todo, del PP (13); ICV (12-13) se mantiene y la CUP se consolida claramente al alza (5-6). Todo ello con un suspenso prácticamente general a la labor de Govern de la Generalitat, la oposición y los líderes políticos. Hay malestar, mucho malestar ciudadano.

Los catalanes son cada vez más conscientes de lo que está en juego. La crítica y el enfado con el actual estado de las cosas es muy intenso, pero las posiciones pactistas no decaen, al contrario, crecen. Por ello, aún hay margen para el entendimiento desde la moderación, esto es, desde una inteligente predisposición al diálogo, en Barcelona y en Madrid.

Advertisements