Breve diccionario del “proceso”, M. Dolores García, La Vanguardia, 22.04.14

Breve diccionario del “proceso”

M. DOLORES GARCÍA
LA VANGUARDIA, 22.04.14

Catalunya vive inmersa en un proceso. Para unos ilusionante, para otros perturbador. Transcurridos más de dos años en ese estado de metamorfosis, uno se siente como crisálida atrapada en el tiempo. Y perdonen la metáfora si les recuerda a Kafka, no era la intención. El caso es que el proceso lo invade todo, desde el merchandising hasta el lenguaje. Precisamente, el independentismo ha incorporado locuciones distintivas que ya son de uso común en radios y diarios. Hoy que Sant Jordi impone el culto a la palabra es buen día para aglutinarlas en un diccionario del proceso, de bolsillo:

Consulta: ¿por qué lo llamamos consulta cuando queremos decir referéndum? Porque suena más inocuo. Además, el Govern puede convocar consultas dentro de sus competencias; para un referéndum necesita permiso del Gobierno central. Se pretende insinuar que la consulta es una encuesta no vinculante, cuando es obvio que preguntar sobre algo tan crucial tendría efectos políticos inmediatos.

Derecho a decidir: eufemismo de autodeterminación, cuya definición no reproduciremos aquí, que para eso ya está la Wikipedia. Se usa como circunloquio para evitar una referencia muy ligada a los procesos de descolonización. 

Estado propio: eufemismo de independencia. Pretende dejar una teórica puerta abierta a fórmulas de confederación con España y en Europa. En la calle no hace furor. Prolifera en los discursos políticos. Y en el programa electoral de CiU. 

Estructuras de Estado: expresión impulsada por Ferran Mascarell, conseller fichado por Mas en el caladero del PSC. Crear estructuras de Estado es hacer como si Catalunya fuera independiente, construyendo las instituciones que tendría si fuera un Estado, como el fisco. 

Federalismo: un batiburrillo fenomenal. Lo mejor es recurrir a un buen manual de ciencia política. Sólo recordemos que el federalismo no debe ser lo mismo para Pere Navarro que para Susana Díaz o Marina Geli… Con la excusa del federalismo se abriría el melón constitucional para intentar frenar el separatismo.

Gobierno español: antes en Catalunya se decía el Gobierno central, lo que sitúa al Gobierno catalán en la periferia. Ahora, en vías de ser independientes, el Gobierno, sin más, es el de la Generalitat, y el otro es el Gobierno español, como el francés, el italiano…

Independencia: en dos años esta palabra se ha impuesto en el vocabulario político, cuando antes todos (salvo ERC) tendían a evitarlo. CDC siempre recurrió a eufemismos, pero ahora cada vez más dirigentes lo usan sin recato.

Legalidad: el imperio de la ley, concluyente y definitivo. Es la palabra más empleada por el Gobierno del PP para negarse a cualquier negociación. 

Pueblo: conjunto de personas de un lugar, región o país, dice el diccionario. Y ahí está el meollo, en si se elige el “pueblo catalán” o el “pueblo español” como sujeto. El PP lo usa cuando cita la Constitución, pero en Catalunya ya es una letanía oír que “el pueblo de Catalunya tiene derecho a decidir…”

Soberanía: se solía utilizar como sustituto de “proceso hacia la independencia”. Si se considera Catalunya como nación, la consecuencia es que puede decidir por ella misma si desea o no ser independiente. Lo aprobó el Parlament y lo tumbó el Constitucional. 

Transición nacional: expresión lanzada por Artur Mas durante el debate de su primera investidura como president. Igual que España hizo su transición democrática, Catalunya emprendería su “transición nacional”, explicó.

Unionista: término importado de Irlanda para definir a quien desea que Catalunya siga unida a España. Incluye un tono de radicalidad. Cuando en una tertulia se le aplica a alguien se le está llamando nacionalista español.

Proceso: no sigue el orden alfabético, es verdad. Pero conviene acabar como empezamos. Proceso: fases hacia la independencia. Se suele decir “proceso soberanista” o “el-proceso-en-que-está-inmersa-la-sociedad-catalana”. Da idea de algo en marcha, imparable, aunque en el camino haya aún más interrogantes que certezas.

Anuncis