El papel lo aguanta todo, Fèlix Riera, La Vanguardia, 2.05.17

El papel lo aguanta todo

FÈLIX RIERA
LA VANGUARDIA, 2.05.17

Cuántas veces hemos oído la máxima “El papel lo aguanta todo”. Esta feliz expresión, muy popular, nos ha alcanzado a todos cuando, en nuestro afán de hacer posibles nuestros sueños, los fijamos en un papel para materializar el propósito con la esperanza de verlos realizados, aun sabiendo que es improbable. Es el triunfo de la autoridad, en nuestro ánimo, de aquello que queda escrito, frente a la dura realidad que no deseamos ver. En los últimos días, el proceso independentista nos ha ofrecido no pocas constataciones de este proceder humano, al ver que sus planes eran superados por la realidad. Referéndum legal, referéndum ilegal, declaración unilateral de independencia o retorno al autonomismo son opciones que se han invocado repetidamente en las últimas semanas para constatar que el plan trazado del proceso necesita ser modificado para adaptarse a las contingencias.

La famosa máxima “El papel lo aguanta todo” nació de la relación entre Diderot y la emperatriz Catalina II de Rusia. Diderot pretendía arrastrar a la corte rusa a la causa de la Ilustración. Catalina, que se encon­traba en ese momento defendiendo el reino de una rebelión de los cosacos, interpeló al entusiasta Diderot: “[…] Usted trabaja sólo sobre el papel, que se presta a todo; es obediente y flexible y no pone obstáculos ni a su imaginación ni a su pluma; en cambio yo, pobre emperatriz, trabajo con la naturaleza humana […]”.

La situación política catalana, tan necesitada de proyectos realizables, debería obligar a la causa independentista a abrir otros escenarios para el futuro del país. Uno de ellos es aceptar que aún no se dan las condiciones, ni fuera ni dentro del independentismo, para afrontar un objetivo tan complejo. Sin unidad de todas las fuerzas políticas catalanistas, sin tiempo material para realizar un referéndum ilegal en la fecha comprometida y sin un mínimo consenso internacional que avale dicho referéndum, se hace necesario pasar del plan trazado en papel a los hechos. Los hechos, tras cinco años de esfuerzo político, revelan que no será posible realizar el referéndum ni proclamar la independencia en la forma hasta ahora planteada.

La tozuda realidad, siempre que sepamos afrontarla, nos concede salidas para solucionar los problemas. El papel donde está escrito el plan actual para alcanzar la independencia de Catalunya ya no lo aguanta todo.

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